Los sistemas de trabajo remoto, basados en computación en la nube (cloud computing) facilitan el quehacer de las empresas y les generan ahorros millonarios.

Han transcurrido 47 años desde que un físico de la Nasa llamado Jack Nilles sentó las bases para la ejecución de tareas laborales desde un lugar distante de las instalaciones de una compañía.

Desde entonces, plena Crisis del Petróleo de 1973, el concepto de teletrabajo y/o trabajo remoto se introdujo en el parque productivo global y en el presente, con la crisis de la Pandemia, se ha expandido con más fuerza en los cinco continentes gracias a la adopción de tecnologías emergentes de la Industria 4.0 como el cloud computing (computación en la nube).

Acciones como la comunicación distante entre los colaboradores, con los grupos de interés y la ejecución de múltiples tareas en diversas dimensiones de cualquier unidad productiva son posibles por la utilización de soluciones como los sistemas de trabajo remoto. Su uso tiene repercusiones positivas en los contextos nacional y local.

Leonardo Suárez, CEO de Clouxter, plantea: “El sector productivo del país gana eficiencia al adoptar e implementar políticas que faciliten e incentiven el trabajo remoto por parte de empleadores y empleados ya que la presencialidad solo se volvería necesaria para tareas y actividades indispensables”, asegura.

En el contexto de las organizaciones, afirma que con capacitación e incentivos correctos las empresas e instituciones pueden superar los desafíos en materia de productividad.

Ventajas

Más en detalle, son múltiples los beneficios que reciben los usuarios de los ecosistemas de trabajo remoto, basados en la nube, así lo reseñan estudios en el sector industrial.

De acuerdo con Ricardo González, CTO de Clouxter, estos son directos desde el enfoque de los empleados y están “asociados a, mayor facilidad, menor pérdida de tiempo (traslados, por ejemplo), menor “política de oficina”, lo cual conlleva a mayor tiempo disponible para pensamiento analítico, creatividad, proyectos atrasados, e incluso tiempo personal”.

Aunque a primera vista este modelo aparentemente solo tiene que ver con la conexión desde casa de un colaborador, los entornos de trabajo remoto permiten, entre otras actividades, implementar mecanismos para gestionar y proteger la infraestructura tecnológica del negocio, así como simplificar y agilizar procesos administrativos y operativos relacionados a dicha infraestructura.

Actividades comunes de los equipos de TI de cualquier empresa que tradicionalmente trabaja en escenarios locales, o físicamente centralizadas, en los escenarios remotos significan un desafío debido a la ejecución de acciones como el despliegue de aplicaciones, actualizaciones de sistemas operativos, configuraciones de seguridad de la información y aplicaciones, y el soporte a los usuarios entre otras.

Finalmente, en esencia, los entornos de trabajo remoto terminan haciendo más simples y rápidos los procesos que se desarrollan en una compañía y en el mercado nacional hay proveedores tecnológicos como Clouxter con la trayectoria y el conocimiento para hacer posible que estos modelos sean aliados de la competitividad y productividad de las empresas.