Con la aplicación de la tecnología cloud computing, los retailers pueden transformar su e-commerce en plataformas capaces de dar respuesta a los cambios de hábitos de consumo generados por la Pandemia.

La nube soporta compras masivas

El E-commerce se ha convertido en uno de los ganadores globales de la Pandemia. Con las restricciones impuestas, los hábitos de consumo han venido cambiando y las compras virtuales han ganado participación en los mercados como nunca antes en la historia moderna. Indicadores internacionales testifican esta dinámica.

El Global Consumer Insights Survey 2020, producido por PwC revela que en esta crisis sanitaria las compras móviles crecieron en popularidad: 45% de los encuestados dijo haberlas incrementado por vía celular, 41% por vía computador y 33% por vía tablet. Frente al futuro, el 86% respondió que es probable que continúen comprando en línea cuando se eliminen las medidas de distanciamiento social.

Estos resultados son un bálsamo en términos de ingresos monetarios para el sector comercial en los cinco continentes y para potenciar eventos especiales como los Black Friday (viernes negro) y para el caso de Colombia, Día SIN IVA, pero igualmente son generadores de desafíos logísticos y de infraestructura para los retailers.

Frente a este nuevo entorno, las compañías especializadas en comercialización masiva de productos, ¿cómo lograrán atender grandes volúmenes de personas y evitar los denominados trancones digitales?

La respuesta la ofrece la tecnología cloud computing (computación en la nube). Según Leonardo Suárez, CEO de Clouxter, proveedor electrónico líder en el mercado nacional, “su implementación significa abrirle nuevas oportunidades a los negocios en términos de modernizar sus sistemas informáticos, fortalecer la arquitectura digital y por ende generar crecimiento en las ventas”.

¿Cómo los E-commerce pueden aprovechar la Nube?

En el corto plazo, la aplicación de esta tecnología facilita, por ejemplo, la conexión de las terminales sin importar en qué lugar físico estén, permite el acceso a la información en cualquier momento y desde cualquier lugar, y contribuye a mejorar la capacidad de respuesta frente a los requerimientos de los clientes.

En relación con estos últimos, contribuye a la disminución los tiempos de carga de la página, asunto crítico a la hora de garantizar que una persona continúe su tránsito en un sitio, porque copian los contenidos y los ponen en una ubicación geográfica cercana a los usuarios.

Permite incorporar puntos de disponibilidad, es decir sitios físicos en los que se alojen los componentes del e-commerce, factor que disminuye los riesgos de pérdida de servicio.

Aumenta o disminuye la capacidad de respuesta a la hora de enfrentar fluctuaciones en el tráfico y de solucionar imprevistos o problemas de mayor complejidad en la infraestructura digital.

En el mediano plazo, la tecnología en la nube permite introducir mejorías en el frontend, la cara digital del negocio, en aspectos como la seguridad, generar menor nivel de carga en las bases de datos primarias, y aumento de la conectividad.

Según Ricardo González, CTO de Clouxter, “los retailers podrán con esta tecnología robustecer las plataformas de e-commerce, mejorar su capacidad de reacción, garantizar seguridad, generar escalabilidad y fortalecer el modelo multiventa no solo de productos físicos sino también digitales”.

Finalmente, en una tercera etapa, este modelo permite introducir acciones que se verán reflejadas en que el e-commerce se transforme en una plataforma moderna, escalable y capaz de adaptarse a los desafíos que imponen coyunturas como la Pandemia y así poder responder sin contratiempos a actividades como los días sin IVA.