Para ser más productivas, las compañías deben priorizar las actividades que deben desarrollar para garantizar un entorno de Trabajo Remoto adecuado. Aquí conocerás varias de estas.

Trabajo remoto Clouxter

Los nuevos entornos

Antes del inicio de la pandemia, el número de personas que en el mundo realizaba actividades laborales por vía remota alcanzaba cerca de 260 millones, equivalente al 7,9 por ciento del empleo global, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Desde el 11 de marzo de 2020, con la declaración de la pandemia provocada por el Covid 19, este modelo laboral ha crecido a un ritmo sin antecedentes. Según la OIT, en Europa el 24 por ciento de los empleados que nunca había realizado trabajo remoto y/o teletrabajo lo empezaron a hacer y en países como Finlandia 60 por ciento de los empleados lo adoptó. En Estados Unidos, el 34 por ciento de los trabajadores respondió que estaba remoto en una encuesta realizada por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

Estos cambios han llevado al parque productivo mundial a enfocar sus esfuerzos hacia el uso de tecnologías emergentes de la Cuarta Revolución Industrial que les brinden seguridad en este modelo de trabajo. Por la que más han optado es la nube y varios consultoras internacionales como Gartner e IDG Comunicatios confirman que se prevé un aumento considerable en los presupuestos para acceder al cloud computing.

“… este nuevo entorno es fundamental para las compañías saber qué entornos en la nube pública son los pertinentes para la operación y así mismo deben tener claro a qué actividades se les debe dar prevalencia para ser realizadas desde dichas plataformas”.  Leonardo Suárez, CEO de Clouxter

Actividades a Priorizar:

1. En lo operativo, las compañías deben tener en cuenta la valía del uso de dispositivos y aplicaciones móviles. Si antes de la pandemia, el número de este tipo de herramientas superaba el número de habitantes en el mundo según la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT en inglés), en la nueva realidad se prevé un incremento y sobretodo con las necesidades surgidas con el trabajo remoto. En este punto es clave que el operador de la nube a hiperescala tenga capacidades sólidas para soportar dicha movilidad.

2. Es consecuencia de las restricciones de movilidad y confinamiento para frenar los contagios. En este contexto, en las empresas se intensificó el uso de las videoconferencias. Frente a esta dinámica y en un entorno en el que el ancho de banda también ocasiona problemas en las conexiones, las plataformas en la nube deben garantizar que dicha interacción se haga sin contratiempos.

3. Un tercer punto es la colaboración y la gestión de contenido. Es básico que las empresas puedan desarrollar acciones como el almacenamiento y colaboración de información con el uso de herramientas de tecnología en la nube que les permita a los usuarios, entre otras actividades, realizar múltiples acciones sobre los datos como la consulta.

4. Un escenario son los escritorios virtuales y administración de estaciones de trabajo remotas. Este punto es escencial para el trabajo remoto debido a que se debe garantizar a los empleados el acceso a insumos como las aplicaciones y los documentos, además de facilitar su conexión permanente desde cualquier punto geográfico.

Finalmente, las compañías deben tener la capacidad de responder de forma óptima frente a las consecuencias de los desastres naturales y los provocados por el ser humano en asuntos primordiales para su operación como la información y la tecnología. Su recuperación y el reinicio de actividades sin afectaciones es viable con el uso de soluciones que respalden dichos servicios.

En un nuevo entorno laboral, el parque productivo global tiene en la nube una plataforma fortalecer su productividad a partir de asegurar el trabajo remoto y adaptar las diferentes actividades de su quehacer corporativo a tecnologías emergentes de la industria 2.0 como la nube.

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