Esta rama de la ciencia computacional tiene influencia en la mayoría de las dinámicas en el planeta, incluyendo la actividad empresarial y la económica.

Inteligencia Artificial - Clouxter

Inteligencia artificial, potenciador global

Definida por el diccionario Merriam-Webster como la “rama de la ciencia computacional que introduce la simulación de comportamiento inteligente en los ordenadores” y como “la capacidad de una máquina de imitar el comportamiento humano inteligente”, la inteligencia artificial (IA) se ha ganado un lugar protagónico en los cinco continentes.

En 2018, un informe de la Unión Internacional de Comunicaciones (ITU por sus siglas en inglés) valoró su crecimiento y aseguró que “desempeñará un papel esencial en nuestra vida cotidiana y tiene un enorme potencial para el bien social”, además recalcó que su buen uso será vital en el cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible de la Agencia 2030 de Naciones Unidas.

Según la Encuesta Global McKinsey 2020 sobre IA, una parte de las organizaciones del mundo viene utilizándola para generar valor. En efecto, 22% de los encuestados informó que al menos el 5% de las ganancias antes de intereses e impuestos (EBIT) eran atribuibles a la IA.

Más en detalle, un 50% de los encuestados dijo que en sus empresas se adoptó esta herramienta en al menos una función corporativa y la mayoría aseguró que planean invertir más recursos en este campo como respuesta a la pandemia producida por el COVID 19.

A mediano plazo, una prospectiva realizada por PWC asegura que la economía global en 2030 se ensanchará 14% más que en la actualidad como consecuencia de los efectos de esta ciencia computacional.

“En términos absolutos, la Inteligencia Artificial provocará un incremento adicional del PIB mundial en 2030 de 15,7 billones de dólares adicionales, 6,6 billones –el 42%- se generarán como consecuencia del incremento de la productividad y 9,1 billones por los efectos en el consumo”, dice el informe de la consultora global.

“La Inteligencia Artificial está inmiscuida en el quehacer cotidiano del ser humano, de las empresas y de los gobiernos. Abarca influencias desde diferentes áreas del saber que la enriquecen. Esto va más allá de la ciencia ficción y de un futuro lejano porque es cierto que la realidad la supera”, asegura Leonardo Suárez, CEO de Clouxter.

Sobre los saberes que abarca la IA, Pedro Domingos, profesor del Departamento de Ciencias de la Computación e Ingeniería de la Universidad de Washington y uno de los más reconocidos en este campo, asegura que esta ciencia computacional confluyen “cinco tribus” de aprendizaje automático y a su vez se ha creado un subcampo denominado aprendizaje profundo. Cada uno utiliza datos para su desempeño y cuanto más haya la IA se hace más inteligente y agiliza su aprendizaje.

En la práctica, esta dinámica se hace más intensa en la medida que el sector empresarial la aprovecha, le inyecta más información y pone en marcha la utilización de las soluciones de aprendizaje automático y aprendizaje profundo mediante la recopilación y extracción desde almacenes de datos como por ejemplo Amazon Red shift.

La utilización de mecanismos como el aprendizaje automático es fundamental para la predicción de situaciones o resultados con base en un historial de datos. Tener estas capacidades no solo visualiza el futuro, sino que cualifica la toma de decisiones y, en esencia, optimiza la competitividad de cualquier empresa en los mercados.

En 65 años, la inteligencia artificial se ha convertido en un aliado estratégico en el quehacer global e impulsor de sus dinámicas productivas y económicas.