El proyecto de la Reforma Tributaria 2021 busca cambiar de excluido a gravado los servicios que usan este tipo de tecnología del 0 al 19% al igual que con los servicios públicos. Esto generará repercusiones desfavorables en las finanzas de las compañías y de los clientes de esta actividad económica.

Tras una caída de la economía nacional de -6,8 por ciento, según reportó el DANE, el gobierno Nacional radicó en el Congreso de la República el proyecto de Reforma Tributaria, cuyo objetivo de recaudo es de 23,4 billones de pesos. Este, sin duda, generará repercusiones negativas a la reactivación del aparato productivo del país, incluyendo el sector terciario y/o servicios.

¿Qué traerá para Colombia esta reforma?

La introducción de una transformación radical en la aplicación del Impuesto de Valor Agregado (IVA) afectará, en gran medida, al sector tecnológico, cuyo aporte ha sido notable en la crisis sanitaria y lo será en la post pandemia por la intensificación del trabajo remoto y del uso de las tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial.

Por medio de la reforma, el gobierno Nacional pretende aumentar el número de productos y servicios que dejarán de estar eximidos del pago de este impuesto. Con este cambio, productos y servicios del sector tecnológico de computación en la nube (cloud computing), páginas Web y servidores (hosting) deberían pagar la aplicación del IVA en su máximo rango, es decir 19%

Repercusiones

La introducción de esta novedad tributaria en la tecnología de computación en la nube generará una serie de consecuencias negativas.

  • En primer lugar, al interior de las empresas se producirá una dinámica que puede denominarse de estrés de caja. Con esto, la previsión del área financiera es que procesos internos corporativos como el recaudo serían críticos y en especial el ciclo de conversión de caja.
  • En segundo lugar, para el caso de los consumidores, los que logren cruzar el IVA descontable se verán inmersos en un escenario en el que se registrará el aumento de los precios y/o reestructuración de costos y gastos, entre otras potenciales dinámicas adversas.

Esto, sin duda, ocasionará repercusiones desfavorables en los bolsillos de estos dos actores del mercado nacional de la tecnología.

Según Leonardo Suárez, CEO de Clouxter, en la actualidad sus clientes cuentan con un servicio de facturación local que se caracteriza por una serie de beneficios.

Entre estos se destaca que los clientes pueden pagar este tipo de servicios tecnológicos en pesos colombianos sin IVA. De esta forma se deduce al 100 por ciento del gasto y se logra reportar estas acciones a las autoridades tributarias como un costo de operación, además de la ventaja de facilitar el pago a 30 o 60 días.

Cambios sustanciales por la reforma tributaria

Sin embargo, con la introducción de la Reforma Tributaria 2021 se experimentarán cambios sustanciales en la dinámica financiera de las compañías. 

Suárez explica que, por ejemplo, “un cliente que paga sus servicios en la nube directamente a AWS (Amazon Web Services) se ahorra el 19% de IVA. Sin embargo, no es claro cuánto del gasto externo podrá deducir porque el límite está en el 15% de la renta líquida. Suponiendo que esta sea de 10 millones de pesos, sólo podrá deducir gasto del exterior por valor de 1.5 millones de pesos. Esto es algo complicado”, explica.

Otra de las consecuencias que señala el CEO de Clouxter es que la reforma implicaría dedicar más tiempo a hacer cuentas que a la expansión de la operación. Esto se presentaría cuando los clientes tomen la decisión de pagar el 19% del IVA, el que se podrá deducir por dos vías: primero, siendo generadores de IVA y pudiendo cruzarlo (IVA descontable) y segundo, al deducir la parte del impuesto que se pueda por otros servicios y llevar la diferencia como mayor valor del gasto del costo.

Dinámicas adoptadas durante la pandemia como el trabajo remoto le han permitido a las empresas ser ágiles, desarrollar la cultura de trabajo colaborativo y evidenciar que no es necesario tener al personal en oficinas para continuar con su operación y brindar un servicio de alta calidad. Sin embargo, para que estas prácticas se consoliden y fortalezcan es fundamental la inversión en tecnología por parte de las empresas. Esta se verá comprometida con la reforma, lo que provocará un retroceso en estas dinámicas globales que aumentan la productividad y contribuyen eficazmente en la disminución de los riesgos de contagio y la propagación del virus.

Para un sector como el de la tecnología, en el que la computación en la nube es un insumo esencial equivalente a un servicio público para el desarrollo de nueva tecnología y cuyo uso es extensivo e irremplazable a lo largo de toda su operación, la introducción de este cambio en el IVA, gravando este tipo de servicio afectará, sin duda, la adopción y consolidación de estas tecnologías en Colombia, disminuyendo la competitividad del país y rezagándolo en materia de uso de tecnología.

Finalmente, esta dinámica no solo va en contravía de las pretensiones del presidente, Iván Duque Márquez, de convertir al país en lo que él denomina “Silicon Valley de Latinoamérica”, sino que posterga el uso de estas herramientas de modernidad por parte de muchos consumidores corporativos que buscarán adaptarse a la nueva realidad tributaria que les están imponiendo y/o transfiriéndoselo a sus clientes. Todo esto dificulta la salida a flote y la recuperación económica del país y la región luego del impacto de la crisis sanitaria generada por el Covid 19 y las potenciales millonarias pérdidas que ocasionará a las empresas prestadoras de este servicio tecnológico.